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martes, 18 de mayo de 2010

La intención sola no basta

Fuente:Revista Dominical- Notitarde
Autor:
Alison Salas McCarthy (*)
alisonsmc@cantv.net
¿Cuántas veces en nuestras vidas deseamos lograr algo importante, pero simplemente no encontramos la fuerza ni la concentración para hacerlo? Tenemos la intención de hacer, crear o alcanzar algo nuevo, pero esa intención no basta; pues nos aleja de manifestar acciones precisas y contundentes que la conduzcan hacia su objetivo.
Para lograr las intenciones es necesario alinear la energía mental, física y espiritual que poseemos. De esta manera la energía deja de ser semejante a la luz de un bombillo que sirve solo para mostrar lo que ya existe, y comienza a parecerse a la onda energética de un láser. La energía de este modo es concentrada, precisa y logra penetrar y perforar hasta llegar a su objetivo. Este tipo de penetración es necesaria para cambiar o lograr cosas mayores en nuestra vida. Alinear nuestra energía para lograr nuestro propósito requiere de entrenamiento, concentración, perseverancia y estar en el ambiente que asegure que todos nuestros sentidos sean expuestos a la motivación continua al logro. Este ambiente debe producir el resguardo necesario de agentes que debiliten nuestra intención.
De este modo, lograr una intención requiere leer, ver e involucrarnos en cosas que nos rodeen de estímulos positivos. Aquellas cosas que traerán el aprendizaje necesario a través de personas que con éxito han logrado lo que deseamos. Crear un ambiente que nos bombardee de estímulos que nos haga pensar distinto y logre crear en nosotros la convicción de poder obtener lo deseado, es imprescindible para que nuestros objetivos no se queden en sólo intención. Una vez que una nueva idea o estímulo ensancha nuestra mente, es imposible que ésta regrese a su estado original.
Lograr nuestras intenciones entonces es salir de lo común y aprender a luchar para vencer nuestras debilidades con acciones precisas. Recuerdo una expresión que dice: "El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones". La intención sola no basta, el camino al cielo de nuestro encuentro personal, de nuestro éxito y de nuestra futura felicidad, está pavimentado de acciones concretas, impulsadas por nuestra voluntad de logro.